
Se que quizás no es lo mas comun que una mujer cuente como fue su primera vez... que lo mas tipico es que guardemos ese recuerdo y que al pasar de los años no sea mas que una anecdota, que en realidad, no se comenta mucho, pero para mi fue tan inesperado todo lo que sucedio, que creo importante contarlo, para que otras mujeres le cuenten a aquellas que aun no han pasado por eso, como suceden las cosas, que es lo que realmente ocurrira y que no.
Empezaré diciendo que fui yo quien tomo la decisión de hacerlo, sentí que ya era tiempo, muchas de mis amigas ya habían pasado por eso y se sentian tranquilas con haberlo hecho. Como estaba sola y no tenia a quien preguntar, busque a alguien que tuviera la experiencia necesaria, no quería pasar por el bochorno de estar con un jovencito inseguro.. que hiciera las cosas mas por teoría que por practica. No creo necesarios algunos detalles, asi es que me limitare al dia en que sucedio todo.
Antes de salir de mi casa, me duche como 3 veces, me puse una ropa bonita, pero comoda, facil de sacar (no queria causarle una mala impresion.. si las cosas salían bien, y me sentía a gusto con él, seguiríamos "nuestra relacion") Por fin sali de mi casa, un poco ansiosa por lo que sucedería, pero tranquila al mismo tiempo, por que mi intuicion me decía mas o menos como serian las cosas (eso pensaba yo) Llegué 20 minutos antes de lo acordado, toque el timbre, se abrio la puerta y entre hasta una comoda y acogedora sala de estar, me sorprendio que hubieran mas personas, pero pense que se irian pronto, o que en el momento mismo, estarian lejos.. o algo asi. Una mujer joven, bonita y muy dulce me ofrecio jugo, cafe o agua, seguramente se dio cuenta lo nerviosa que estaba, acepte un jugo, porque los nervios me tenian seca la boca. Se escuchaba una suave musica que daba mas calor al ambiente, pero por momentos era mas facil escuchar los latidos de mi asustado corazón que las notas de la bella melodia. Pasaron los minutos, no sabía si él estaba ahi o llegaría después, de pronto una mujer mayor, sería, y de mirada muy profunda me dijo "pasa por aca" y me llevo por un pasillo un poco oscuro, donde habían varias puertas cerradas, que mostraban un departamento mucho mas grande de lo que me imaginaba, el ruido de mis pasos se confundian en mi cabeza con mis latidos cada vez mas fuertes. Al llegar al final del pasillo la mujer abrio una puerta, me hizo entrar y para sorpresa mia (la primera) entro ella tambien, me hizo varias preguntas que no me esperaba y que me hicieron ruborizar un poco, me dijo que me desvistiera y me paso una tunica blanca, que me llegaba un poco mas abajo de las rodillas y abierta a los lados desde la cintura hacia abajo (después entendi lo comodo que eso era) ella noto mis nervios y me pregunto ¿primera vez? y mas ruborizada aun conteste con un si, casi inaudible, ella me miro a los ojos y dijo "relajate, él es muy amable y tierno". La temperatura de esa habitacion era mayor a la de la sala de estar, estar semi desnuda no me daba frio, pero igual temblaba un poco (era aun muy niña). La mujer me hizo sentar sobre una especie de mesa (yo lo tome como el lugar del sacrificio) me cubrio las piernas con una sabana blanca (que me hacia sentir menos expuesta) y encendio una vela que daba un suave aroma a rosas, se sento frente a mi y me observaba con tranquilidad y gran atencion, no se cuantos minutos pasaron, para mi fueron muchos y muy pocos, hasta que se abrio la puerta y él entro, alto, de gran espalda, pasos firmes, pelo canoso, ojos claros, hermosa mirada, aunque algo cansada, un par de segundos después de entrar, el aroma a rosas se mezcló con un fuerte olor a tabaco. Se acerco a mi, me miro a los ojos, me saludo y poniendo una mano sobre mi hombro me dijo "relajate, si no te relajas no resultara".. "recuestate hacia atras" me sentía un poco mas relajada, pero me incomodo que la mujer no saliera del lugar, jamás pense que se quedaria ahi a observar todo... cuando ya estaba recostada de espaldas y mis ojos solo veian el techo, él me dijo "levanta las piernas y flexiona las rodillas".. ahi me di cuenta que la tunica blanca y la sabana que me hacian sentir protegida, lo unico que hacian era provocar una falsa sensacion de seguridad e intimidad, trate de relajarme y me resulto, ya no habia vuelta atras y comencé a sentir sus manos en mi, todo estaba pasando, no como lo imaginaba... pero era lo mejor, un momento inevitable... de pronto él me dice "esto te molestara un poco, si te duele mucho me dices"... me toco por lugares que no esperaba que me tocara... levanto la tunica y toco mis senos suavemente primero y después los apreto mas fuerte, cuando le dije que eso si me habia molestado, me dijo "lo siento, tenia que hacerlo asi"... todo eso sucedia frente a la mujer que nos observaba silenciosamente... finalmente, cuando todo termino, él se retiro a otra sala, me quede sola con la mujer que amablemente me pregunto como me sentía, le dije que bien, me señalo el baño donde podía vestirme y eso hice. Finalmente pase a la oficina del doctor y me dijo que ginecologicamente estaba muy sana, que le daba gusto que una muchacha tan joven se preocupara de su salud aunque no se sintiera mal, que no perdiera la buena costumbre de visitar al ginecologo cada cierto tiempo, ya que con eso podía detectar problemas antes de que se transformaran en tragedias.
Asi fue la primera vez que fui al ginecologo, la verdad no fue desagradable ni nada por el estilo, pero si me puso nerviosa la presencia de la matrona, ademas nadie me dijo como era el examen, nadie me conto por que lugares andarian las manos del ginecologo, quizás si me hubieran contado antes, no me habria puesto tan nerviosa, ni me habria provocado tanta sorpresa y risa al final todo lo que paso.
En fin, este post lo dejo como un llamado a todas las mujeres, para que recuerden lo importante y simple que es cuidarnos y prevenir, y a todas aquellas que tienen hijas, hermanas o adolescentes cercanas a ellas, para que al momento de su primera visita al ginecologo, las incentiven, guien y acompañen, para que no se conviertan en un mar de nervios por algo que no tiene nada de extraño ni malo, solo es un deber mas de todas las mujeres, que periodicamente debemos cumplir por nuestro propio bien y el de nuestros seres queridos.