Te invito a comer a mi departamento el sabado ¿Que te parece? decia Emilio a Javiera que trataba de mirarlo con la mayor naturalidad posible, aunque en su mente estallaban fuegos artificiales y había un desfile de mariposas en su estomago. Ella sabía lo que eso significaba, asi es que rápidamente pero lo mas tranquila y relajada que pudo le dijo que si.
"Te ire a buscar a las 8:00" terminó diciendo Emilio, la beso en los labios, de esa manera que solo él sabia hacerlo y se fue.
Ella se quedo parada en la puerta de su oficina mirandolo como una adolescente mira a su primer amor, sabía que a su edad podía parecer ridiculo, pero poco le importaba, había conocido a Emilio en una cena en casa de unos amigos que tenían en común, y al poco rato, supo que él tenía algo especial, cuando la llamo dos dias después para invitarla a salir le sorprendió, por que no pensó que de verdad guardaria el numero telefonico que le había dado.
Ya habian pasado 2 meses de romance maravilloso y celestial, casi muy celestial para su gusto, pero Javiera se sintio encantada cuando Emilio le dijo tan paciente y tiernamente que esperaran para tener sexo al notar cierto nerviosismo en ella en un primer intento, las secuelas de un novio infiel, egoista con Javiera en todo aspecto (incluso sexual) habian dejado huellas en ella, pero Emilio era diferente y el sabado sería la noche... la mirada y el tono de voz de Emilio se lo habian dicho. A partir de ese día se preparo para el sabado, una noche que podia ser decisiva para la relacion entre ambos, era lunes por la tarde, asi es que le quedaban algunos dias aún para estar y sentirse perfecta.
Su mejor amiga le decía que había retrocedido a los 15 años al prepararse y preocuparse tanto, pero Javiera creia que era mejor estar muy preparada, que muy desprevenida. Asi fue como el martes busco ropa interior y un suave y sensual perfume, el miercoles sauna, exfolaciones varias, depilaciones completas y variadas, limpieza facial, hidratacion de la piel, todo lo que la mujer del spa tenía para ofrecer y sabia que Javiera aceptaria al estar llena de ansiedad, el jueves y viernes trabajo solo en la mañana en el hospital y suspendio las horas que tenia en la consulta privada en las tardes, para relajarse y estar radiante, tomo mas agua y elimino totalmente los productos con sodio por toda la semana (para estar hidratada pero no retener liquidos)
Asi llego la noche del sabado, se puso la ropa interior elegida para la ocasion, unas gotas de perfume en lugares estrategicos, estaba frente al espejo mirando su apariencia perfectamente femenina y sensual cuando Emilio la llamo para decirle que mandaria un taxi a buscarla, por que el mismo estaba preparando la cena para ambos y a Javiera eso le parecio mas encantador aun, Emilio era definitivamente un hombre perfecto.
Javiera entro al lujoso departamento de Emilio, él la recibio con un abrazo y un beso maravillosamente embrujador (como siempre) El le ofrecio algo de tomar y Javiera se decidio por vino blanco. Emilio le dijo que preparaba ostras gratinadas, que además de esquisitas eran afrodisiacas...
Pasaron las horas, el vino, las ostras, el champagne, el fondue de chocolate, las fresas, las crema, todas comidas afrodisiacas según la tradicion, pero no tan afrodisiacas como la mirada llena de lujuria y ternura de Emilio, una mirada perfecta, que podría derretir el polo norte según Javiera. Emilio empezo a llenar a Javiera poco a poco de besos y caricias llenos de deseo, ternura, pasion desbordante y generosidad, Javiera no se dio cuenta en que momento le quito el vestido, pero de pronto noto que la mirada, las manos y la boca de Emilio estaban viajando por todo su cuerpo semidesnudo, era como si adivinara cada una de sus fantasias, él la tocaba y besaba exactamente como a ella le gustaba y enloquecia de placer y dejaba que Javiera hiciera lo mismo con él si quería, cada susurro, cada beso, cada centimetro de piel que rozaba o era tocado, era subir un poco mas al cielo, un paso mas al paraiso.
Javiera empezó a sentir sensaciones que creia olvidadas y muertas para ella, sensaciones que poco a poco la fueron llenando hasta que no las pudo ignorar mas, y dulcemente le dijo a Emilio "esperame un momento" se levanto de la cama y fue al baño rapidamente, no podia creer lo que le estaba pasando, no le quedo otra opcion que dar rienda suelta a lo que su cuerpo le decia a gritos, no podia creer su maldita mala suerte mientras estaba ahi sentada y trataba de hacer el menor ruido posible (hay ruidos que se escuchan facilmente segun la experiencia de Javiera) su maldito colon estaba arruinando su noche perefecta, entre cada puntada que sentia en sus intestinos pensaba en el vino blanco, las ostras con cebolla, genjibre, pimienta blanca, vino blanco, crema, ajo, el fondue de chocolate, la crema, las fresas, el champagne, toda esa maravillosa cena afrodisiaca que ahora la tenía encerrada por su maldito colon irritable, estaba ahi sentada esperando que su cuerpo se calmara, cuando vio una rejilla de ventilacion en la puerta, y entro en panico, no entendia por que un departamento tan lujoso tenía esas malditas rejillas de ventilacion ¿Para que? miro a todos lados y no habia desodorante ambiental (claro... los hombres no piensan en esos detalles) estaba a punto de llorar, sabía que por muchos cuidados que tuviera con su cuerpo externamente, por muy sensual que se viera esa noche, hay ciertos "aromas" que no se pueden evitar, y entre la comida afrodisiaca y su colon, estaban llenando de extraños olores el baño, olores que ella estaba segura saldrian por la famosa rejilla de la puerta. No supo cuantos minutos habían pasado. Emilio golpeo la puerta del baño y le pregunto dulcemente ¿"Estas bien mi amor"?.. ella entro en panico, y le contesto que si lo mas relajada que pudo, paso un rato, cuando ya sus intestinos le dieron tregua se levanto, se lavo, se miro al espejo semidesnuda, y noto que los cuidados que ella había tenido durante la semana, habian sido arruinados por el maldito colon dejando su vientre inflado, quería llorar y eliminar las ostras, los aliños y el chocolate del planeta¡¡
Salío del baño lo mas dignamente posible, y pudo notar que como ella creia, el olor habia salido hasta afuera, o quizas la acompañaba a ella, no estaba segura, llegó hasta la habitacion de Emilio y ahi estaba él, con pantalones otra vez, sentado sobre un pequeño sofa y dormido, Javiera penso en los ruidos que probablemente él había escuchado, en los olores que estaba segura salian del baño, en su vientre hinchado y en todo el rato que había pasado para que él se durmiera, entro en panico, se vistio rapidamente y se fue lo mas silenciosamente que pudo antes que Emilio despertara., pensando como la comida que se supone es afrodisiaca le arruino la noche, y que la proxima vez que un hombre la invitara a cenar, primero preguntaría el menu.